
No pidas clemencia el día de la batalla final pues no existe guerrero dispuesto a viví cuando pelea hasta la muerte.
Serán vengadas cada una de las lágrimas y el dolor causado será premeditado.
El que despierte a La Bestia deberá estar dispuesto a morir en ella.
La sangre de la traición alimentará su alama y se volverá ciega y soberbia, será un pecado ambulante con la sed insaciable del placer cometido.
El camino será largo las batallas serán constantes pero la guerra será el motivo de su despertar.
Veneno inmortal que alimenta su alma el día está por llegar, grandes ojos observan desde la oscuridad, ha despertado y respira profundamente sobre tus miedos.
Muy Bueno!
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